México Presente
Feria del libro. Una amplia delegación de escritores, poetas, ensayistas, intelectuales y artistas representaron a México en la Feria Internacional del Libro en Bogotá, Colombia. Entre los autores participantes estuvieron José Emilio Pacheco, Sergio Pitol, Enrique Krauze, Sabina Berman, Adolfo Castañón, Hugo Gutiérrez Vega, Eduardo Lizaldi, Ignacio Padilla y Jorge Volpi. Además de la oferta de 89 casas editoras mexicanas y 35 mil volúmenes, los bogotanos disfrutaron de una muestra gastronómica, nueve grupos artísticos, tres obras de teatro, 34 películas, con la presencia de directores y actores invitados, 10 exposiciones de fotografías y artes plásticas y varias actividades infantiles. Además de los 3 mil 200 metros cuadrados del pabellón mexicano, la delegación azteca realizó actividades en diecinueve sedes alternas que incluyeron bibliotecas públicas de Bogotá, universidades, museos, teatros, colegios y otros recintos educativos y culturales. Un alebrije de tres metros de altura fue la figura insigne del Pabellón de México, único país que ha sido invitado de honor en dos ocasiones en este importante encuentro literario.
Gastronomía. Una encuesta realizada por la revista Forbes reveló que la Ciudad de México se ubica en la cuarta posición para comer bien en el mundo. Después de París, Roma y Tokio, la gastronomía mexicana es altamente apreciada por su calidad, diversidad y sabor. La investigación culinaria señala algunos manjares altamente apreciados por nacionales y extranjeros, como los tamales de El Monasterio, los platillos con chile poblano de la Casa Merlos y el chocolate caliente de El Cardenal. Barcelona, Madrid, Hong Kong, Beijing, Milán y Shanghai son las restante diez mejores ciudades para comer en el mundo.
Cosmos. John Danny Olivas y José Hernández, ambos de origen mexicano, fueron dos de los tripulantes del transbordador Discovery que viajaron recientemente a la estación espacial. José Hernández, en particular, es toda una celebridad en México. Nacido en California de padres mexicanos, inmigrantes originarios de La Piedad, Michoacán, aprendió inglés a la edad de doce años. Al lado de sus padres, desde niño, trabajó en los campos agrícolas de California en la recolección de fresas y pepinos. Su motivación para ser astronauta ocurrió cuando recolectando verduras en la región de Stockton, California, escuchó en su radio de transistores que Franklin Chang Díaz, de origen costarricense, había sido seleccionado para el programa de la NASA (Administración Nacional para la Aeronáutica y el Espacio) y sería el primer latino en el espacio. “Fue en ese momento en que decidí ser astronauta”, recuerda José Hernández. “Mi verdadero sueño estaba en la NASA entre cohetes y trajes de astronauta. Alcanzarlo no fue fácil. Fueron doce años de intentos por ingresar a la NASA. En los últimos años me sentía estancado, llegué a desesperarme. En la última ocasión, Adelita, mi esposa, me vio derrotado y me dijo unas palabras que calaron hondo: ‘si vas a ingresar o no a la NASA que lo decidan ellos, no tú. No te descalifiques a ti mismo’. ¡Cuánta razón tenía! Es una tendencia a veces natural conformarnos con lo que ya tenemos seguro, o peor aún, conformarnos con pasar la vida sin soñar; pero ¿qué es la vida sin un sueño? La escalera de la vida debe subirse paso a paso, con la seguridad de que no vas a dar un paso en falso y sin mirar atrás al subir”. Con el precedente de su compatriota Rodolfo Neri Vela, quien voló en el Atlantis en diciembre de 1985, el ingeniero en electrónica, de 47 años de edad, es todo un personaje en La Piedad y en México. Durante su odisea en el espacio, la televisión mexicana transmitió en vivo varios mensajes de José Hernández a su familia y a los mexicanos.
Boletín del Consulado de México en Guayaquil, Ecuador










