La Barranca del Cobre

In Viajes

Un mundo sin fronteras de ondulantes cumbres y profundidades por explorar

Texto y fotos por Mary J. Andrade

México muestra muchos rostros, bellos y con características propias.

Las ciudades coloniales con sus festivales, el Mundo Maya donde, al cerrar los ojos en la cima de las pirámides, podemos sentir palpitar la historia, las playas con sus deportes acuáticos, atraen a diferentes clases de viajeros. Sin embargo, el recorrido ecológico de la Barranca del Cobre, en el norte del país es, en mi concepto, el que hace que el hombre acepte su pequeñez ante la grandeza de Dios, al crear paisajes como los que se observan desde diferentes sitios, donde el viajero se detiene, durante el recorrido del Tren del Pacífico, en la Sierra Tarahumara, para explorar las áreas aledañas.

Niña del Ejido de San Ignacio.

Profundidades que imponen, horizontes que se pierden en la lejanía en el que el verde de la vegetación y el azul del firmamento se unen sin poderse definir; dónde cielos que amanecen grises cubiertos de nubes se despejan después de una tormenta, para luego deslumbrar con la intensidad de un azul claro y oscuro, son los recuerdos que se graban de cada uno de los lugares, a medida que se avanza en el camino, desde la ciudad de Chihuahua hasta El Fuerte, en Sinaloa.

La región de la Barranca del Cobre está localizada en la Sierra Madre Occidental, que penetra en Chihuahua en el suroeste desde Durango y Sinaloa y que desciende hacia el noroeste donde Chihuahua se encuentra con Sonora. Sus picos llegan a alturas de entre 500 a 3,000 metros sobre el nivel del mar. La región de los grandes cañones está localizada en un área montañosa de 900 millas cuadradas en el Estado de Chihuahua. A la Barranca la forman alrededor de 20 cañones pequeños, los cuales se combinan para formar una serie de cinco cañones conectados o barrancas. El Cañón del Cobre es uno de ellos, los otros son Barranca dc Sinforosa, Barranca Batopilas, Barranca Urique y Barranca Guaynopa.

Familia.

En la Sierra Tarahumara el clima es saludable. La época de lluvia va de junio a septiembre, que es cuando la vegetación se manifiesta en todo su verdor. Es un verdadero regalo a los sentidos el contemplar, en esta época, el verdor de las montañas, el adivinar las formas que las nubes van tomando, el aspirar el olor de tierra húmeda y el observar el caudal de los arroyos, después de una corta tormenta que generalmente ocurre al atardecer.

En el otoño los campos se vuelven dorados, creando contrastes con los verdes intensos de los pinos, en el invierno la nieve blanquea los campos, bosques, carreteras y techos de las viviendas.

La Barranca del Cobre es una de las maravillas geológicas de México. Los cañones son el resultado de erupciones volcánicas y cubren un área cuatro veces más grande y es 280 pies más profunda, que el Gran Cañón.

A estos cañones los unen tres ríos importantes: el Urique, el Batopila y el Verde que corren entre las montañas de la Sierra Madre Occidental hasta formar el río El Fuerte que desemboca en la Bahía de California. La máxima profundidad de la Barranca es de 12,140 pies desde la cima del Pico Mohinora, hasta la base del cañón. Desde el filo superior de las barrancas, las paredes de formación volcánica caen verticalmente 6,000 pies hasta el fondo de los cañones cubiertos de vegetación semitropical.

La Barranca del Cobre a través del Ferrocarril

La línea de Ferrocarril Chihuahua-Pacífico es una de ias experiencias de viaje más excitantes de México y, como obra de ingeniería, una de las maravillas del mundo. Se extiende a lo largo del estado más grande de México, Chihuahua, sobre la Sierra Madre y llega hacia las planicies de la costa, en el Golfo de California, en el Estado de Sinaloa.

Desde la ciudad de Chihuahua, hasta la estación de los Mochis, en Sinaloa, el tren realiza un recorrido de 410 millas, cruzando 37 puentes y 86 túneles. Aunque su construcción fue concebida en 1872, no fue sino hasta 1961 cuando se logró completarla.

El recorrido en el tren puede ser realizado en una sola jornada de 14 horas de duración, comenzando en Chihuahua o Los Mochis. O, el pasajero puede bajarse en diferentes estaciones, pasar en una población dos o tres noches y luego continuar, hacia su próximo destino.

La ciudad de Chihuahua

Vista de la ciudad de Chihuahua.

La capital del estado lleva el mismo nombre y está localizada a casi 220 kilómetros de la frontera con los Estados Unidos. En 1709 el Gobernador de Nueva Viscaya autorizó el establecimiento de un centro minero llamado Santa Eulalia. Nueve años después cambió su nombre a San Felipe el Real de Chihuahua y se convirtió en ciudad el 19 de julio en 1823. Como centro ganadero, de explotaciones forestales y de minas de plata, el estado de Chihuahua es uno de los más prósperos de México.

Mapa del estado de Chihuahua.

Una estadía de dos o tres días en esta ciudad es aconsejable para poder realizar, por lo menos, un recorrido hacia el Circuito Arqueológico de Casas Grande Madera. Nuevo Casas Grande es un centro agrícola muy importante, Iocalizado a 222 millas hacia al noroeste de la capital del estado.

A fines de junio y primeros días de julio se realiza allí una feria regional en la que se exhibe el magnífico trabajo artesanal en cerámica, de Mata Ortiz. A escasas cuatro millas está el centro arqueológico más importante del norte de México: Casas Grandes y Paquimé.

De regreso a la capital, un recorrido por el centro de la ciudad es paseo obligado. En el parque ubicado frente al Palacio de Gobierno se eleva varios metros el monumento en honor al Padre de la Independencia, don Miguel Hidalgo y Costilla. El interior del palacio, permite admirar los murales que narran la historia del estado.

No hay que pasar por alto, a pocas cuadras de distancia, la Catedral con su estilo barroco, cuya construcción fue financiada por los trabajadores de las minas de plata. Otro lugar de interés es la casa del “Centauro del Norte”, Pancho Villa, convertida en museo después de la muerte de su viuda, Lucita de Villa.

Cuauhtémoc

Tarahumara vendiendo sus artesanías.

Por carretera o por tren, se llega a esta población, que empezó como un rancho con el nombre de San Antonio de Arenales, al realizarse la obra del ferrocarril. Dos décadas después arribaron los menonitas, asegurando con su trabajo el desarrollo económico de esta población, a la que en 1927 se le dio el nombre de Cuauhtémoc, en honor al último emperador azteca.

Originalmente, el sector fue habitado por los tarahumaras. A la llegada de los primeros Conquistadores, ellos en lugar de pelear por su tierra decidieron alejarse del lugar y moverse hacia las montañas que ya conocían, pues cazaban allí y también buscaban la profundidad de los cañones para alejarse del frío.

Cuauhtémoc es el centro cultural y económico de una población de varios miles de menonitas, que llegaron a la región en 1922 procedentes de Canadá. Ellos son miembros de una secta de la religión protestante, fundada en Suiza en 1525.

Debido a su dedicación al trabajo, han logrado convertir el lugar en un importante centro agrícola, haciendo de Chihuahua uno de los principales productores de manzana, queso y embutidos. Su manera de vivir austera Ios ha mantenido aislados, estableciendo un estilo de vida propio e independiente.

Creel

Vivienda en Creel.

Siguiendo el recorrido por tren, antes de llegar a Creel se pasa por San Juanito, un importante centro dedicado a la industria de la madera. Coches del tren, en desuso, se alinean a la entrada de la población, convertidos en casas habitacionales de muchos de los pobladores. Con un poco de imaginación y pintura de colores brillantes, los coches se han convertido en casas cuyas ventanas, cubiertas con cortinas están adornadas con plantas que cuelgan a los costados de ellas.

La población de Creel, está ubicada a 230 kilómetros de la capital del estado y cuenta con una población aproximada de 8,000 habitantes. Fue establecida en 1907, con la llegada del tren, siendo llamada así en honor de don Enrique C. Creel, notable economista, empresario y político chihuahuense, quien hizo posible la construcción del ferrocarril hasta este lugar, durante sus funciones como gobemador del estado. Al estallar la Revolución Mexicana, esta obra quedó inconclusa.

Enrique Creel fue también Embajador de México en Washington, Secretario de Relaciones Exteriores y fundador de importantes empresas y bancos. La mansión de la familia Creel se destaca en una de las principales avenidas de la ciudad de Chihuahua, y en Creel existe un busto erigido en su honor, a pocos metros del Museo de la Casa de Artesanías, ubicada a un costado de la estación del tren.

Recorrido del tren.

En las cuatro salas del Museo de la Casa de Artesanías del Estado de Chihuahua, en Creel, se presentan diferentes aspectos históricos de la región, comenzando por una interpretación abstracta de la historia de los tarahumaras antes de la llegada del hombre blanco y la llegada de de los misioneros jesuitas en 1607. La descripción de los aspectos del habitat de los tarahumaras y la filosofía y conceptos que dan sentido a esta cultura.

Son varios los recorridos quer se ofrecen al turista y que pueden escoger de acuerdo a sus aptitudes físicas. A cinco kilómentros de Creel se encuentra el lago Arareco, a un costado de la carretera a Cusárare.

En las orillas del lago existen buenos caminos para realizar caminatas, están disponibles botes y bicicletas de alquiler, a la vez que se puede pasar la noche en tiendas de campaña.

Antes de llegar al lago se encuentra el Ejido de San Ignacio, donde viven alrededor de 400 personas en una extensión de 500 hectáreas; en este lugar se pueden visitar algunas cuevas donde habitan los residentes del lugar.

En la Misión de Cusárare se puede apreciar la iglesia que data de 1744, que fue abandonada en 1767 después de la expulsión de los Jesuitas de México, y restaurada en dos ocasiones: 1826 y 1971. Su interior sencillo tiene pinturas nativas en sus paredes.

Los Rarámuris

Pies ligeros.

Creel es el centro y hogar de los tarahumaras. “Tarahumara” es una distorsión del nombre indígena Rarámuri que significa “pies ligeros”. Sus antepasados posiblemente llegaron de Asia, cruzando el Estrecho de Bering hace unos 2,000 años. La apariencia física de los tarahumaras es fuerte y bien proporcionada. Hablan el rarámuri predominantemente, aunque muchos de los grupos que viven dispersos en la región utilizan otros lenguajes.

Artesana con sus niños.

En todo el estado de Chihuahua viven alrededor de 100,000 tarahumaras y en lo que se conoce como su territorio, cerca de 50,000. Una de sus características prdominantes es que viven aislados. Sus viviendas están construídas distantes las unas de las otras, predominando entre ellos el respeto mutuo a la privacidad.

Son incapaces de acercarse a una casa y tocar la puerta. Cuando desean hablar con un vecino se acercan hasta cierta distancia de la vivienda, se ubican de manera que puedan ser vistos y esperan a que el dueño salga, se le acerque y que éste inicie la conversación.

De todos los grupos indigenas de México, los tarahumaras han evitado al máximo el contacto con los de afuera y habitando en cuevas y casas de madera dispersos en la Sierra. Ante el avance de la civilización o de los “chabochis” (el extranjero), han ido cediendo terreno, adentrándose en los bosques y permaneciendo a distancias que consideran prudentes.

Jóvenes vendedoras.

El contacto de los rarámuris con el hombre blanco ha sido una experiencia dolorosa. Los primeros mineros en incursionar en su territorio los trataron coma esclavos y su mejor tierra fue usurpada. Aunque se trató de sojuzgarlos militarmente, su espíritu independiente los llevó a revelarse, dando lugar a masacres durante las campañas que se siguieron para dominarlos.

Muchos optaron por alejarse a sitios remotos para vivir en paz; otros, en cambio, optaron por la estrategia de la resistencia pasiva.

Corredores por naturaleza, cazaban venados persiguiéndolos hasta que los animales caían exhaustos. Realizan una migración de temporada, tal como lo hacian sus antepasados. En los meses de verano suben las montañas y bajan a las profundidades de los cañones, cuando llega el invierno.

Los que se han aculturizados se dedican a vender canastas tejidas con hojas de palma, muñecas talladas en madera, cordones, etc.

Las mujeres visten faldas y blusas hechas con telas de colores vivos y cubren su cabeza con un pañuelo, incluso a las niñas de pocos meses de edad, sus madres cubren sus cabecitas de igual manera. El hombre ha cambiado su vestimenta modernizándose con el uso de pantalones de mezclilla y zapatos de caucho.

Divisadero

Divisadero.

La estación de Creel cobra vida, al medio día, a la espera del paso del tren el que continúa su recorrido por la Sierra Tarahumara.

Ubicado justo a la mitad del recorrido entre Chihuahua y Los Mochis se encuentra Divisadero, desde donde se tiene una de las vistas más espectacular de Norte América, la de los tres cañones que se unen en el horizonte: Tararecua, Urique y el Cobre.

Piedra Volada, Divisadero.

Existen muchos recorridos que se pueden realizar a pie desde este punto, uno de ellos a la Mesa de Mogotamo, subiendo y bajando las paredes del cañón para admirar desde diferentes ángulos la belleza panorámica de la región, así como la profundidad de los cañones. Estos caminos son utilizados como única forma de comunicación y transporte por Ios tarahumaras, en esta vasta región.

Otro recorrido, de dos horas a pie, es el que conduce hacia “Piedra Volada”, partiendo desde el Hotel Mirador Posada Barranca. En la estación del tren se encuentra un tianguis pequeño, en el cual se ofrece la artesanía del área, así como excelentes “bocadillos” preparados con el queso que hacen los menonitas.

Bahuichivo

Preparación de alimentos.

A dos horas, siguiendo la ruta del tren, se encuentra la población de Bahuichivo. A 16 kilómetros está la población de Cerocahui, desde la cual se puede explorar el cañón de Urique. Cerocahui fue fundada en 1681 por los misioneros jesuitas y cuenta con una población aproximada de 1,000 habitantes.

Iglesia de Cerocahui.

A 35 kilómetros de Cerocahui se encuentra en la montaña Gallegos, un mirador desde el cual observa el cañón Urique en su mayor profundidad (6,139 pies). Desde ahí se disfruta una vista magnifíca de la vegetación exhuberante a la vez que se puede seguir con la mirada, al fondo del cañón, el recorrido del río Urique, divisándose, a un costado, el pueblo del mismo nombre.

Desde este mirador, son visibles algunas viviendas de los tarahumaras, construídas en las laderas y las partes planas de las montañas.

Gracias a una invitación del propietario del Hotel El Paraíso del Oso, donde nos alojamos, tuvimos la oportunidad de presenciar, en la noche, una danza tarahumara de agradecimiento, llamada Yumare, con la cual los habitantes de la población de Cerocahui, agradecían al Creador por 25 años de servicio de uno de los sacerdotes; esta danza tiene también como objetivo el pedir algo.

Cerocahui, Paraíso del Oso.

Tradicionalmeme, los hombres y las mujeres que viven en las montañas, realizan sus danzas en forma separada, siguiendo la misma música pero en dos grupos diferentes.

Desde el hotel EI Paraíso del Oso se realizan recorridos a caballo entre bosques de encino y pino, siguiendo en parte el curso del arroyo llamado Piedra de la Tortuga.

Cerocahui con sus alrededores es un ejemplo de la infinidad de alternativas que existen a lo largo del recorrido del tren. El visitante no debe perder la oportunidad de bajarse en las diferentes estaciones, para conocer y convivir con la gente y la naturaleza. No es posible tener una idea amplia de lo que es la Barranca del Cobre, si el visitante no detiene su andar y explora la multitud de posibilidades que existen en esta parte del norte de México.

El Fuerte

Vagones del tren convertidos en viviendas.

Continuando desde Bahuichivo, descendiendo la montaña, se continúa gozando de la magníficencia del paisaje. Montañas escarpadas, ríos que cortan la profundidad de los cañones, casas que a la distancia parecen de juguetes, son visiones que van grabándose a medida que el tren avanza hacia El Fuerte.

Al adentrarse el tren a la zona tropical del estado de Sinaloa la vegetación cambia y su aroma se intensifica. Después de tres horas de recorrido desde Bahuichivo, el tren arriva a El Fuerte, una población muy agradable con alrededor de 30,000 habitantes, que se asienta a un costado del río del mismo nombre. Está rodeada de ranchos dedicados a la agricultura, y el lugar es muy popular para la pesca y la caza deportiva.

El Fuerte.

El Fuerte puede ser punto de partida para quienes realizan el recorrido del tren hacia el este, ya que desde aquí, éste parte hora y media después de su salida de Los Mochis. Considerando que el paisaje por tren no tiene nada especial, entre los Mochis y esta población, la decisión de partir en tren desde El Fuerte es muy conveniente es muchos aspectos.

Hotel Posada El Fuerte.

El Fuerte fue fundado en 1564 y sirvió como un importante centro comercial y misionero durante la mayor parte de la época colonial. Su historia y desarrollo está Iigado a Ias minas de plata de sus alrededores. Una misión franciscana fue construida en 1590 y en 1610 se levantó un fuerte para proteger a los habitantes de los ataques de los indios Mayo, a la vez que para proteger la plaza que era propiedad de la Corona española y que se extraía de las minas locales. El Fuerte fue capital del Estado de Sinaloa desde 1824 a 1826.

Esta población es un importante centro agrícola del estado de Sinaloa, uno de los más ricos de México, lo cual se observa viajando por autobus Ia distancia que separa El Fuerte de Los Mochis, punto final de un maravilloso recorrido por la Barranca del Cobre.

La ciudad de Los Mochis, fundada a principios de este siglo, que se inicia como un centro de producción de azúcar, está localizada a 25 kilómetros del Golfo de California. Los Mochis puede ser punto de entrada y salida de la Barranca del Cobre.

Indiscutiblemente este recorrido hay que realizarlo con tiempo para saborear y deleitarse con este rostro de México, donde la naturaleza se presenta en todo su esplendor y al que sus habitantes tratan de conserver en su estado natural, asegurando esta parte del país como una de los patrimonios más valiosos de México para las futuras generaciones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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